Hoy, segundo domingo de agosto, se festeja como todos los años en
nuestra cultura familiar y comercial, el día del niño.
Y llegada la tarde, me di cuenta de que me había olvidado por completo
de este día. Bueno, en realidad, no visité a hijos de nadie, ni mis padres me
saludaron. No pude reclamar ningún regalito. Maldita sea. ¿Será que ya estoy
para otros trotes?